martes, 21 de octubre de 2014

La cerca y el castillo de Villafáfila


Último vestigios del antiguo castillo de Villafáfila


Villafáfila como la mayoría de las villas medievales estaba cercada y contaba con una muralla y una fortaleza para facilitar su defensa en los ataque que frecuentemente se producían en esos tiempos violentos.

El emplazamiento de la villa ocupa un terreno llano pero ligeramente ondulado, a 1 Km. de la Salina Grande, en una zona de fácil afloramiento de aguas subterràneas que forman pozos artesianos.

La villa primitiva se establece posiblemente en la primera mitad del siglo XII. El hecho de que la iglesia de Santa Marìa se cite en 1147, la de Santiago en 1155 y la de San Juan en 1165 , y todas ellas se encontraran fuera del recinto cercado puede hacernos suponer que èste se estableciò con anterioridad, en torno a la actual Plaza del Reloj, ocupando la parte màs alta de una suave loma. De ella parten cuatro calles principales dirigidas a los cuatro puntos cardinales, que posiblemente acabarìan en sendas puertas abiertas en el recinto amurallado de la misma.
En 1160 el monasterio de Eslonza recibe una donación de “una corte llamado a la puerta de Santiago”  posiblemente correspondiente a la puerta norte de la cerca. La puerta sur, llamada de San Juan, por su proximidad a la iglesia del mismo nombre, està documentada en 1165 :
 "...una casa cum suo exido in Villafafila , ad portam Sancti Ioannis..."
Sabemos de la existencia tardía de varias puertas, que se cerraban con llaves por la noche, por una cita de 1417:
"las llaves de las puertas de la dicha villa e para cerrar e abrir las dichas puertas ... e guardar las dichas puertas e las abrir e cerrar en los tiempos que cumplen".
En 1482 se dice que se pongan los pregones:
" uno en el concejo y otro a cada puerta de la villa”.

La muralla o cerca era de tapial como la mayoría de los edificios de la villa y en 1494 estaba deteriorada y rota para dar salida a las calles que abocaban a la cerca:
Vesitamos la dicha villa e muros della los quales son de tierra muerta e muy maltratados e aportillados”,

de tal manera que tres años más tarde, el comendador Alonso de Esquivel, al hacer la averiguación del vecindario y bienes de la Orden de Santiago en Villafáfila:
 “ le pareçyó no ser justo mandar apreçiar la çerca que la dicha villa tyene, ny los maestros sobredichos la quesyeron apreçiar, por estar toda casy en el suelo”;

y en el año de 1499 se procedió por mandado de los Reyes Católicos a repararla:
" los muros de la villa son de tierra y están aportillados todos que agora comenzó a façer en los portillos una tapia en alto el conçejo" .

Françisco Martínez de San Juan se acuerda en 1541 de cuando era niño a finales del siglo XV de estar "la çerca muy buena e de muy buena tapia y la dicha fortaleza estar bien adereçada e reparada toda de tapia de tierra, en la qual fortaleza vio que avia alcaide que la tenia, e cada noche los vºs desta villa e lugares iban a velar tres o quatro honbres en cada noche cada uno como les cabía, y al que no iba a velarla le llevaban por cada vez que faltaba 12 mrs por cada uno, lo que podía aver quarenta e siete o quarenta e ocho años.”

La cerca discurrìa paralela a las actuales calles de El Rosario, La Botica, El Sacramento y El Triunfo, formando un cuadrado de unos 200 metros de lado, incluyendo en su recinto una superficie aproximada de 4 hectáreas. La longitud y disposiciòn de la cerca se puede determinar observando el trazado urbano actual (aún persisten posibles restos en el àngulo S.E. en la diferencia de altura), y de las referencias documentales de èpocas posteriores.
En 1542, en la toma de posesiòn de la villa para enajenársela al Marquès de Tàvara se prohìbe que los vecinos hagan silos en la cerca. A partir de 1555 inicia una serie de ventas a fuero de las porciones de la cerca a los vecinos de Villafáfila con cuyas casas o corrales limitan. Las longitudes de estos trozos son variables pero la anchura de la muralla parece que rondaba los 15 pies, es decir algo más de 4 metros.



Ventas a foro perpetuo de trozos de la cerca por parte del Marqués de Távara



Pero en algunas partes permaneció el tapial de la cerca. En 1707, a propòsito de un pleito sobre unas casas, se hace menciòn de que estas:
  "...enfrentan con la iglesia de San Martìn y por la parte de los corrales ...con la cerca de la dicha villa..." paralela "...a la calle que va de Zamora a Leòn y hacia las casas y laguna de San Marcos..."
(actual calle de El Rosario );

ademàs se nos da noticia de sus restos:
 "...vio muchos tomultos de tierra ... era una ronda o calleja de servicio de las casas de aquel barrio ... aunque se reconocìan algunos tumultos altos..." .

            En el Catastro de 1751, a propòsito de la delimitaciòn de diferentes casas, se cita varias veces "la cerca" "la calle de la cerca", "la cerca del Marquès", y en una de ellas de modo màs preciso se dice que limita:
 "...al norte con la cerca, al mediodìa con la calle que va de San Juan a San Salvador y al levante con calle que baja de San Martìn..." .

En el àngulo N.O. del recinto cercado se alzaba la fortaleza o castillo, cuyo topònimo aùn perdura, junto a dos gruesas paredes de tapial incorporadas al caserìo actual. Las primeras referencias al castillo son indirectas. Asì desde 1156 se citan los sucesivos tenentes de la villa: "Comite domno Poncio tenente Uillam Fafilam ", cargo que implica la existencia de la fortaleza. En 1199, en la carta de arras a Dª Berenguela entre las tenencias de los castillos que se reserva el rey por su importancia y que no le cede a su mujer para que las tengan los castellanos, figura el de Villafàfila.
 En 1417 se cita el castillo denominándolo con la palabra alcázar:
 " en el alcacer de la dicha billa e diz que esta hoy día en poder del alcayde del dicho alcacer",
siendo diferente del palacio del comendador:
 "que le non pudiesen tomar ny tomasen rropa ny legña para el palacio ny para el alcacer".
Ya en el año de 1494 estaba en mal estado:
"la fortaleça es de tierra y tiene fasya la villa unos baluartes muy mal tratados".
En 1497 se nos da noticia de su mal estado: "la dicha fortaleza ansí lo alto como lo bajo y paredes y teja y madera...esta tan disipada que muy pocas paredes se mantienen enhiestas...e que la casa que en ella está edificada...el alcaide que la mandó poner no osa bevir en ella ni esta para más de dar consigo en el suelo..."  
Al recibir la villa el comendador de Castrotorafe en 1498 realizó alguna pequeña obra en el castillo para que pudiera vivir allí su alcaide:
 “la qual dicha fortaleza es toda de tierra e tiene un muro de tierra alto e pocas defensiones e asimismo tiene un aposentamiento pequeño todo pobre cosa dize el comendador que no es obligado a la reparar que aquel estado la resçibió y aún él ha hecho algo en el aposentamiento, sus altezas manden en ello probeer lo que sus serviçio fuere”,
 y todavía en 1501 vivía el alcaide en la fortaleza:
 “es toda de tierra e tiene pocas defensiones según paresçe y una casa y ciertos baluartes? derribados salvo un aposento donde esta el alcaide”.
El estado de la misma se siguió deteriorando y en 1503:
 “Visitaron los dichos visitadores la fortaleza de la villa la qual es toda caída y no ay en ella defensiones ni contrafuertes, los muros de la dicha villa son de tapia y están caídos, en el libro de la visitaçión pasada dize que ovieron informaçión de lo que esta derribado y en que tienpo se derribo y dieron la informaçión al mayordomo del comendador y por eso no mandan nada y que manden sus altezas probeer en ello
La fortaleza se cayó hacia 1511:
 “hubo una casa fuerte e fortaleza de tierra que de treynta años a esta parte se cayó y al presente esta cayda”.

Los vecinos iban sustrayendo piedras, puertas y tierra del antiguo castillo.

En 1751, entre los bienes del Marquès de Tàvara, señor  de la villa, se cita "...el sitio donde antiguamente se reconoce ubo un castillo de fortaleza, el que oy se halla del todo arruinado sin haber quedado otra cosa ina que un gran promontorio de tierra y algunos silos...".
Todavía en 1789 se conservaba las tapias de tierra del edificio:






En el siglo XIX , todavía se conservaba el nombre en la plaza cercana a donde estuvo situado, y el Duque vendió el mismo junto con todos sus bienes en Villafáfila a Marcelino Trabadillo en 1857. Éste fue vendiendo parcelas del solar del castillo para ir construyendo casas.  La parte central de la fortaleza conservo hasta los años 70 del siglo XX un promontorio de tierra, vestigio de alguna torre.

Todavía en nuestra infancia alcanzamos a conocerlo con el nombre de Castillo de Cholito, (mote de Epifanio del Río, su propietario).


En el àrea del castillo se encuentran restos de ceràmica medieval correspondiente a los siglos XII - XIII, que sirven de confirmaciòn arqueològica de la documentaciòn escrita.

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