lunes, 25 de julio de 2016

Felipe Tejedor Torío

Hace hoy hace 80 años moría fusilado Felipe Tejedor Torío, guarda municipal de Puentedeume, natural de Villafáfila. Sirva este pequeño trabajo de reconocimiento de uno de nuestros paisanos, que murió por unos ideales, víctima de la represión durante la guerra civil de 1936.

Partida de defunción de Felipe Tejedor Torío

En 2006 contactó conmigo Juan Sobrino Ceballos, un historiador gallego que estaba realizando un trabajo sobre la represión franquista en Galicia en el año 1936 para saber de los familiares de Felipe. Yo lo puse en contacto con su hijo pero no sé si llegaron a hablar. Gran parte de los datos y de las ilustraciones de este pequeño artículo son fruto de su investigación.

Felipe, nacido en 1902, era hijo de Basilio Tejedor Torío (S.M. 1876- 1938) y de Restituta Torío Casado  (S.S. 1875-¿?). Pertenecía a una familia de pequeños labradores, venidos a menos. Tenía dos hermanos, José (Pepe el Satre) y Julia (la de la Huerta).
Se casó en 1927 con Leoncia Bernardino Robles (1904-1932), hija de Cecilio Bernardino y Rafaela Robles, hermana de Cipriano.
En 1929 nació en Villafáfila su hijo mayor, Alejandro.

Como las perspectivas laborales en Villafáfila en esos años no eran muy prometedoras, Felipe con cierta formación intelectual se presentó a una oposición para una plaza de policía municipal en Puentedeume, La Coruña.
Allá se trasladaron en 1930 viviendo en la Calle de la Iglesia nº 4, y allí nació el año siguiente su segundo hijo, Basilio.

Acta de incautación del cementerio de Puentedeume con la firma de Felipe

Poco después de la instauración de la II República, tuvo lugar un incidente en una noche, se produjo un tiroteo entre y un vecino del pueblo, venido de Cuba, que posteriormente fue uno de los principales cabecillas de la Falange de la comarca.
Parece ser que el compañero de Felipe fue el que disparó, pero al carecer de licencia de armas, Tejedor asumió el hecho.
Esto nunca se lo perdonaron los de derechas y fue lo que le costó la vida cuando el Movimiento”,
según el testimonio de un vecino de la villa gallega que recordaba los acontecimientos.

Este incidente les costó la incoación de un expediente por la alcadía. Según el libro de actas municipales en Sesión del 17.07.31(F-4/5) figura que:
Eusebio Martínez de Eguia (Concejal por los Radicales) ruega al Alcalde que
exprese su máxima benevolencia en un expediente que se instruye contra los guardias municipales señores VÁZQUEZ OTERO y TEJEDOR toda vez que esto puede ser compatible con el cumplimiento del deber y la imposición de la sanción en que hayan podido incurrir los mencionados empleados, esto sin perjuicio del que se le causaría al guardia TEJEDOR que por haber sido nombrado por la Junta Calificadora de aspirantes a destinos públicos, la imposición de un correctivo le incapacita para solicitar nuevo empleo”.
Apoyan lo manifestado los también Concejales Nicolás Villar Martínez (3º Teniente de Alcalde, Miguel Montero y Pena Leira. El Alcalde (Miguel Regueira Fernández) promete tener en cuenta todo lo dicho.


Denuncia con la firma de Felipe

Posiblemente el expediente fuese sobreseído, pues siguió desempeñando su destino.

Al año siguiente Leoncia, delicada de salud, se marchó con los dos niños pequeños a Villafáfila a casa de sus padres, donde falleció en 1932 con 28 años.

Aunque en el pueblo se dijo que el traslado era a causa de su salud, que el clima de Galicia no le aprobaba, también pudo deberse a la convivencia de Felipe con otra mujer en Puentedeume.
Así lo testimonia un nieto:

“Felipe vivía con mi abuela CARMEN VARELA BOUZA* (fue la primera barrendera municipal que hubo en Pontedeume. Nacida el 1.04.1896), pero no estaban casados, de esta unión nacieron varios hijos (dos gemelas).
La mujer de Nicolás Villar (guardia municipal) le dio de mamar a uno de ellos y a otro lo apadrinó el marido. Nicolás y Felipe eran muy amigos, siempre andaban juntos.
            Siempre se comentó que a mi abuelo lo mataron porque intentó avisar a una familia de que los falangistas iban a ir a por ellos”.

Felipe simpatizaba con el partido Izquierda Republicana  y participaba en las reuniones políticas en la rebotica de la farmacia de  Leonardo Díaz Rosado.

Cuando el se produjo el alzamiento y tras las primeras escaramuzas las tropas rebeldes entraron en Puentedeume y uno de los primeros fusilados, tras un “consejo de guerra” sumarísimo fue Felipe.

Así se recoge en el periódico La Voz de Galicia.  Del día 26 de julio de 1936:

            “Hoy a las ocho de la noche se cumplió en esta villa el fallo condenando a gravísimas penas al vigilante de pesca D. Manuel Serantes, al ex alcalde de Mugardos don Juan Prieto Balsa y al ex guardia municipal Felipe Tejedor Torio. La ejecución se efectuó en las inmediaciones del río Eume por fuerzas de Artillería procedentes de Ferrol”.

 Y en El Progreso de Lugo del martes, 28 de julio de 1936:

            “En la villa de Puentedeume (Coruña), se cumplió el fallo condenando a gravísimas penas al vigilante de pesca don Manuel Serantes Fernández, al ex alcalde de Mugardos don Juan Prieto Balsa y el ex guardia municipal Felipe Tejedor Torio.
La ejecución se efectuó en las inmediaciones del río Eume por fuerzas de Artillería de Ferrol.
Los reos Serantes y Prieto no quisieron recibir asistencia espiritual. Tejedor fue confesado por un sacerdote.”

Después de los fusilamientos los cadáveres recibieron sepultura en el cementerio de aquella villa.

El destino de sus hijos fue dispar.
En Villafáfila, Leoncia murió luego, quedando los dos huérfanos al cargo de sus abuelos maternos.
El mayor, Alejandro, ingresó en el seminario de Astorga, donde se ordenó sacerdote en 1953. Posteriormente ingresó en el ejército como capellán castrense. Hace años en uno de sus desplazamientos a Galicia trato de informarse de las circunstancias de la muerte de su padre y allí conoció la existencia de su otra familia, pero no me consta que llegara a contactar con la misma.



El padre BasilioTejedor



El pequeño, Basilio, también siguió la carrera eclesiástica, ingresó en los padres claretianos, fue destinado a Venezuela, donde desarrolló su carrera docente en diferentes colegios y en la universidad de Caracas, siendo considerado un gran poeta lírico. 

Os recomiendo el libro:
La fe por la palabra: estudios y traducciones literarias
Escrito por Basilio Tejedor Bernardino
Médira (Venezuela) 2008.































En Caracas goza de gran reconocimiento como profesor
http://www.clarethatillo.e12.ve/~claretha/index.php/ducumentos/itemlist/user/928-2016-06-23-01-40-04?start=790


Padre Basilio Tejedor

Reconocimiento que le falta en su villa natal, como uno de sus hijos ilustres.           

Respecto a los hijos habidos con Carmen Varela no sé su destino.
Carmen fue expedientada y suspendida del cargo de barrendera municipal durante un mes. Me imagino que pasaría por mil penalidades. Según creo ella se trasladó a La Coruña, dejando a sus hijos en el pueblo.

4 comentarios:

  1. Se agradecen estas historias que nos cuentas Elías, si no fuese por ti muchos no sabriamos lo que paso tiempo atras.

    Que impresionante lo que se hace en las guerras. O sea, que este hombre murio por responsabilizarse de una muerte que no ocasionó el ? Y luego la correspondiente venganza ?
    Que fuerte !

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. En las guerras siempre se cometen atrocidades, pero en una guerra civil todavía más. Se desatan todos los rencores y se mezcla lo político con lo personal y las venganzas están servidas.
    Por eso no conviene exacerbar los enfrentamientos y siempre mantener un punto de cordialidad en las relaciones políticas.

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  4. Enhorabuena Elias una vez mas por este y el resto de documentos e historias que vas publicando para recordar los hechos que la mayoría desconocemos . Es la única forma que hay para no repetirla y volver a cometer los mismos errores. Un saludo. Leto

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