miércoles, 16 de julio de 2014

LA RECIERTA: ORIGEN DE UNA ENEMISTAD

LA RECIERTA: ORIGEN DE UNA ENEMISTAD

La rivalidad y hostilidad entre Vilafáfila y Villarrín ha sido histórica. Los pueblos cercanos siempre han tenido diferencias y pleitos que hacen que se suscite enemistad entre sus vecinos. Hoy día las relaciones entre los villarrinos y villafafileños se han normalizado, y aunque subsiste un leve recelo, las amistades y parentescos han hecho desaparecer esas resonancias hostiles.

Hasta el siglo XV entre Villarrín y Villafáfila se extendían desde el término de Otero hasta La Tabla los términos de otro pueblo, Muélledes, que a finales del siglo XIV o principios del siglo XV se despobló, pasando sus vecinos a vivir a los pueblos cercanos y quedando su apelativo como apellido de origen.




Las tierras de propiedad particular alrededor del antiguo pueblo siguieron siendo explotadas por sus dueños, y las tierras del concejo y la mayor parte del término que pertenecían a los mismos señores que Villarrín formaron una dehesa que se arrendaba. Es esos años del siglo XV la población de la comarca había sufrido un fuerte descenso y los términos despoblados eran muchos, con lo que los límites eran discutidos y entre casi todos los pueblos existen Reciertas, Reyertas o Refiertas que son diferencias de lindes que unas veces se sustanciaban con acuerdos, otras con pleitos y otras con peleas.

Reciertas entre San Agustín del Pozo y Villaveza del Agua


 A principios del siglo XVI las relaciones de Villarrín y Villafáfila no eran conflictivas y de hecho son numerosos los vecinos de Villarrín que testimonian en favor del concejo de Villafáfila en un pleito que tratan con el Prior del Puente y otros pleitos de hidalgos o de concejo.

Hata ahora el apeo más antiguo que he encontrado de los términos entre Villarrín y Villafáfila, es del año 1525:

En el campo Término que se dize y lindera que es entre la villa de Villafáfila y Villarrín, al camino de Abaxo a do llega el término de la villa de Otero, a veynte e çinco días del mes de hebrero, año del nasçimiº de nro Salvador Jesucristo de myll e quinyentos e veynte e çinco años,  el señor bachiller Represa, alcalde mayor en este partido, e Alonso de Santa Cruz, alcalde ordinario en la villa de Villafáfila e su tierra por su magestad, e Françisco de Caramaçana, procurador de la dicha villa de Villfáfila, e Bernaldo Quixada, mayordomo e procurador de la señora doña Mençía de Guzmán, señora de la dicha villa de Villarrín , e Françisco Herrero, alcalde ordinario en la dicha villa,

Se juntaron y van levantando los mojones antiguos de común acuerdo, y llegan al Torrejón. Desde allí “Buelve sobre la mano yzquyerda derecho para abajo y por razón que los de Villarrín se avyan entrado algo en lo de Villafáfila lo amojonaron e tomaron lo que estava entrado y haziendo ende adelante, entre las tierras del dicho termino de Muélledes y el término de la Refierta se hizo otro mojón y de ay adelante entre dicho termino de Muelledes y el termino de la Refierta se hizo otro mojon y delante de este, en este derecho otro, y adelante en este derecho se hizo otro mojón, y aquí allegaron Francisco Luengo, regidor, y Juan Cerezo, procurador de Villarrín, y de ay en dicho derecho en adelante renovaron otro mojón viejo que estava antiguo hecho y de ay en este derecho adelante hizieron otro mojón y de ay adelante hallaron otro mojón antiguo el qual renovaron y de ay derecho adelante por entre el dicho término de la Refierta que es entre Villarrín y Villafáfila e las dichas tierras de Muélledes va la dicha lindera adelante donde hicieron otro mojón, y de ay adelante entre los dichos términos en este derecho hallaron otro mojón viejo en una piedra, el qual renovaron y de ay adelante hallaron otro mojón viejo en otra piedra el qual renovaron y de ay adelante hallaron otro mojón viejo e o renovaron y adelante deste hallaron otro mojón viejo que renovaron y de ay adelante atravesando el camino que va de Villarrín a Bretó adelante del dicho camino

Apeo de 1525


El 20 de febrero de 1531 y el 2 de enero de 1533 visitaron otra vez los términos y mojones sin novedad.

El 22 de marzo de 1536 toma la posesión de Villarrín don Diego de Carbajal, nuevo señor de la villa por su matrimonio con doña Isabel Osorio, hija de don Fadrique Osorio, señor de Villarrín por cesión de su hermano el marqués de Astorga.

En 15 de junio de 1538 se pusieron a renovar los mojones en San Fagunde “el muy noble señor Liçençiado Diego Ruiz Sarmiento, alcalde mayor e Diego de Villagómez e Alonso de Santa Cruz, alcaldes de la villa de Villafáfila e Alonso de Aguayo e Juan García de Losada e Andrés Manso e Francisco de Caramazana; e Juan Merchán, alcalde de la villa de Villarrín, e Pedro de Olea, escribano, e Juan González, procurador de Villarrín,” y fueron renovando los mojones hasta llegar al Torrejón, y allí los de Villarrín manifestaron que no iban a renovar los mojones de la Recierta, porque así les fue mandado por los vecinos de la dicha villa de Villarrín, aunque otras veces lo habían hecho. Los de Villafáfila les requirieron que si no lo hacían pedirían un juez de términos con los consiguientes gastos. Los de Villarrín accedieron a renovar los mojones y los siguieron renovando hasta el final.

Apeo de 1538

Pero qué había sucedido para este cambio de actitud. Lo que había cambiado era que ahora los vecinos de Villarrín tenían arrendada la dehesa de Muélledes a don Diego de Carvajal, dueño de la misma, y la pacían con sus ganados o con los que arrendaban.


Se inicia un pleito en 1538 con una demanda ante la Real Chancillería de Valladolid por parte de don Diego de Carvajal, capitán general de Guipúzcoa y alcaide de Fuenterrabía, y doña Isabel Ossorio[1], señores de Jódar:

“Que es suya cierta dehesa que está en término de Villarrín, que se dice de Molledes, sin que los de Villafáfila tengan ni hayan tenido cosa alguna, más que solamente el paso por cierta parte de ella que llaman la cañada de la Recierta, sin poder pacer, dormir ni sestear, sino solamente pasar, y la jurisdicción de la dicha cañada es suya.
“Me querello y pongo demanda al conçejo, justiçia e rregidores e vezinos de la Villa de Villafáfila ... siendo como es propio de mis partes el lugar e término de Villarrín con sus montes e con la jurisdiçion cebil e creminal, alta e baja mero misto inperio, los adversos inquietan a mis partes poniendo guardas en la dicha cañada que prenden a los ganados de los rrenteros e los amenazan que no los han de dejar pacer en la dicha cañada

El presidente y los oídores de la Audiencia aceptaron la competencia por ser concejo y universidad la parte adversa, es decir Villafáfila, y dieron emplazamiento a las partes para presentar pruebas y testigos.

La parte de Villafáfila niega la demanda porque el demandante no era parte suficiente para pedirlo, y la relación no ser verdadera, porque “entre los términos de la villa y la Refierta no ay mojones nyngunos, y la justicia de Vfª a visitado y alzado los mojones entre la Recierta y Muélledes, y por la otra parte con el término de Benavente”.

                               La Recierta dentro del término municipal de Vilafáfila en el mapa de 1941


Ambas partes fueron recibidas a prueba y presentaron testigos y escritos.

Probanza de junio de 1541.
Don Diego de Carbajal nombra a un vecino del pueblo como su mayordomo o administrador de sus bienes en Villarrín, a Juan Merchán, que había sido anteriormente alcalde.

Se llevan testigos de los pueblos de alrededor, siempre parciales, pues unos dicen que siempre ha sido de Villafáfila que han cobrado el portazgo, que han pastado, pagado los diezmos, y alzado los mojones con Benavente, y los otros que siempre ha sido de Muélledes y nunca los de Villafáfila han tenido derechos.

Un Isidro Flores, vecino de Villalpando, originario de Villafáfila dice que de pequeño oyó decir que se lo habían dado a los de Villafáfila por un caballo.

El pleito siguió pendiente ante los jueces de Valladolid por espacio de 20 años y no dictaminaban por la dificultad de la decisión. En ese tiempo el señorío de Villarrín y la propiedad de la dehesa de Muélledes había pasado al capitán de la armada don Luis de Carvajal, por muerte de don Diego, su padre. En 1555 pide licencia a los reyes para poder vender algunos bienes de su mayorazgo para hacer frente a deudas. AGS/2.11.607//CRC,645,20.

Mientras tanto los vecinos de Villafáfila, que a la vez trataban un pleito con el monasterio de Moreruela sobre La Tabla, en otoño de 1556 solicitan al Alcalde Mayor del Adelantamiento de León que les permitiera romper y arar diversos términos concejiles que tienen en adil, para erradicar la plaga de langosta que asolaba los sembrados. Así, llamados a son de campaña en concejo público, hacen un reparto en quiñones del término de la Recierta como tal concejil y procedieron a repartir quiñones entre los vecinos y a ararlos por cuenta de cada adjudicatario.

Los de Villarrín recurren ante un nuevo alcalde mayor de León, para que intervenga y no les permita arar ese término a 19 de diciembre de 1556.
Como la justiciara era muy lenta y el asunto complicado no se determina nada y los vecinos de Villafáfila, en el otoño de 1557,  proceden a sembrarlo según lo que tenía arado cada uno.
La reacción de los vecinos de Villarrín se demoró unos meses, y cuando estaban los trigos a punto para segarse en el verano de 1558 entraron en la Recierta con los ganados, y cortaron y comieron los panes.

En julio de 1558 Alonso de Caramazana, regidor de Vfª ante el corregidor, y el procurador Alvaro de Santa Cruz, ante la justicia ordinaria, presentaron una querella contra Francisco Cordero, alcalde ordinario de Villarrín, Juan Cordero de la Mulas y otros vecinos de Villarrín:

 “porque estando el término de la Recierta sembrado de pan por los vecinos de Villafáfila, los vecinos de Villarrín con sus ganados comían los panes y los talaban, por lo que el alcalde, maese Villegas y el regidor Alonso de Caramazana habían ido a prendar los ganados, y sobre los prendar avían recudido al dicho termino Fco Cordero y Juan Cordero y otros por su mandado y en su favor y entrado en dicho término con vara alta, y fueron requeridos por los de Vfª por entrar con vara alta en jurisdicción ajena, habían prendido al regidor Alonso de Caramazana, y llevado preso a Villarrín y lo tuvieron preso 6 ó 7 días y sobre lo prender le avían dado muchos palos y coçes y hecho otros muchos malos tratamientos.”

En Villafáfila la justicia inicio una información y hallaron culpados a Francisco y a Juan Cordero, y como la justicia de Villafáfila no podían actuar en Villarrín, recurrió al alcalde mayor de la audiencia real del Adelantamiento del Reino de León, que por una requisitoria envió un merino suyo a Villarrín para prender a Francisco y Juan Cordero. El merino solo pudo prender a Juan y lo trajo preso a Villafáfila, pues el alcalde al enterarse de la llegada del merino se marchó y se fue a presentar ante el Alacalde Mayor del Adelantamiento, dándole cuenta de su versión de los hechos. Este dictó entonces un mandamiento de inhibición a la justicia de Villafáfila, para que no conociese este pleito, por exceder de su competencia. La justicia de Villafáfila a su vez, apeló de esto ante la Real Chancillería de Valladolid, que era elTribunal superior y fue dada una provisión real para que el A.M. del Adelantamiento remitiese la causa al alto tribunal. El presidente y oidores emitieron una nueva provisión real:

a 26 de octubre de 1558.

Don Felipe, rey de Castilla, de León,... al alcalde mayor del adelantamiento de León, salud e gracia, sepades que por parte del Marqués de Tábara nos hizo relación diziendo que un Francisco Cordero había cometido cierto delito .., el Marqués suplica que le sean devueltos a su jurisdicción los autos y los presos, porque el A.M habían advocado en sí la causa,  manda que no conozca el A.M. de León y remita la causa al corregidor de Villafáfila.

Con lo cual el A.M. de León volvió a mandar a su merino a Villarrín a prender al alcalde Francisco Cordero y el 6 de noviembre lo trajo preso a Vfª y asimismo volvió a traer a Juan Cordero, y estuvieron presos hasta que se dio sentencia definitiva.

El 28 de noviembre Francisco Cordero presentó un escrito de apelación ante el corregidor, Ldo Bocalán, diciendo que estaba preso en la cárcel y le había sentenciado a 500 mrs de pena y a 2 meses de destierro voluntario más las costas, y ha sabido que había apelado el alguacil Alonso de Mercado, que había sido puesto como fiscal de la causa, él mismo por su parte la apela, por haber sido dada por juez no competente por ejercer en jurisdicción ajena, apela ante el A.M. de León o ante los alcaldes del crimen de Chancillería, también pide que le suelte de la cárcel porque está dispuesto a depositar la pena de la condena hasta que se resuelva la apelación.
El 7 de diciembre le responde el corregidor, que como el fiscal tiene apelada ante la sala del crimen de Valladolid, no lo puede soltar.

Mientras tanto estaba el pleito civil sobre la jurisdición d la Recienta en Chancillería concluso, esperando sentencia, y se queja el procurador de don Diego que las partes adversas pretenden romper y arar el dicho término, y aún de entrar con gente armada e con baras de justicia alzada a usar jurisdicción sobre lo que a avido e ay muchos escándalos e diferencias .
La justicia de Villafáfila y el A.M. de León se entrometen a conocer sobre lo que está pendiente por lo que don Diego pide a la Real Chancillería que ambos se inhiban.

La Recierta entre Villafáfila y Villarrín empezaba en el Torrejón. 

Se reúne la sala y en 4 de noviembre de 1558 determinan que se nombren 6 testigos para proveer el dicho interim y una provisión de inhibición al A.M. de León y  justicias de Villafáfila. A últimos de noviembre se da la nueva provisión de inhibición, de Felipe II, a los alcaldes y justicias de Vfª en razón de una petición de don Diego de Carbajal en el pleito de la posesión y jurisdicción de la Recierta, sobre que mientras se trata el pleito de la jurisdicción en Chancillería, que no conozcan el pleito que traen sobre la tala de los panes, por el que tienen preso más de mes y medio a Francisco Cordero y habían dado pregones para prender a otros, y no le queríais soltar a pesar de estar solamente condenado en pena pecuniaria, manda que se cumpla una carta anterior de dos de diciembre que el corregidor había acatado pero no cumplido, para que lo suelten, y que lo suelten efectivamente “soltásedes luego y no  procediesedes contra los vecinos de la dicha villa sobre esta causa”, visto esta petición en Chancillería a 16 de diciembre mandaron que lo soltaran, y protestó el procurador de Villafáfila diciendo que aceptaba la suelta de los presos, pero que quedara claro que la justicia habían procedido por mandamiento de Consejo Real; el 23 de diciembre mandan que sea soltado.

En enero de 1559 se remiten los autos desde Villafáfila a la Real Chancillería.

Como los términos seguían siendo arados y sembrados por los vecinos de Villafáfila, en septiembre del 1559 los de Villarrín habían requerido a la justicia y regimiento de Villafáfila con una provisión de Felipe II en la que manda que, debido a la carestía de la carne por la disminución de ganados, los concejos han roto y arado muchos términos que antes se dedicaban a pasto, por lo que lo procedido así de diez años atrás se vuelva a dejar adehesados y sin arar.
Rodrigo Rodríguez, alcalde ordinario de Villafáfila, que la tomó en sus manos la besó la puso sobre su cabeza con el acatamiento y la reverencia debidas, también el otro alcalde y al corregidor, que responden que el dicho término de la Recierta no es de Villarrín ni tienen en el posesión, porque es de Villafáfila, y hay pleito pendiente en Chancillería ha más de 20 años, el término al presente está labrado y sembrado de pan y no se puede reducir a pasto común y para que así coste a S.M mande venir una persona de la su corte para que por vista de ojos vea el dicho termino sembrado y se informe.

El A.M de León había que mandado hacía tres años que ambos concejos arasen en sus términos sin perjuicio del derecho que cada uno de ellos pretendiera:

Ahora la parte del concejo de Villarrín me fizo relación diciendo que recibían agravio, y manda que siendo requeridos ceséis en rronper e arar y lo dejéis en el punto y estado que estaba quando se vos dio la dicha licencia sin hacer en ellos innovación alguna so la pena de 20 mil mrs.”
Dada en Laguna de Negrillos a 6 de octubre de 1559.

A los dos días fue leído y notificado a Lope de Robles y Gómez de Olea, regidores, y a Bartolomé Gallego, Procurador General y a Rodrigo Rodríguez, alcalde en Villafáfila.

En 20 de octubre de 1559 en Valladolid presentó el procurador de aVfª una petición pidiendo que se dé provisión de la pendencia del pleito en Chancillería porque el Alcalde Mayor de León sigue haciendo autos. Presentó la fe de pendencia en la Bañeza ante aquel.


                                                   La Recierta en el término municipal de Villarrín en el mapa de 1996


Mientras tanto ante el alcalde mayor de León se siguen presentando demandas por la parte de Villarrín y de don Fadrique de Carvajal, que había sucedido a su hermano en el señorío de Villarrín, quejándose de que los de Villafáfila habían sembrado y recogido dos años en La Recierta con la disculpa de la langosta, y lo tenían sembrado ese año, en enero de 1560, a pesar de diferentes disposiciones del A. M. de León,  y reclaman que mande un receptor a Villarrín para que recabe información y proceda contra los vecinos de Villafáfila que hayan sembrado.


                                       
En Villafáfila a 13 de enero de 1560 compareció Gaspar Bonifaz, alcalde mayor de Villarrín, como procurador de don Fadrique, señor de Villarrín, y ante el receptor enviado por el A.M para informarse, presentó dos testigos de Villafáfila que dicen:
que hace 4 años se rompió el termino de la recierta por licencia del AM del adelantamiento, y desde hace tres años está rompido, y lo rompieron los vecinos de Vfª a Campana tañida y lo an sembrado y cogido el fruto dos años, y al presente lo tienen sembrado y lo repartieron entre los vecinos por suertes y se rompió con acuerdo del concejo,
 “lo solían pacer y pacían las ovejas de Villarrín que andavan en Muelledes y las de Villafáfila que andavan en comunidad”.

En 15 de enero 1560 el receptor notifica a los alcaldes regidores y procurador general de este año y del pasado que se presenten en la Bañeza dentro de tres días ante el A.M. so la pena de 50.000 mrs , a algunos no los halla en casa y se lo notifica a las mujeres.
Lope de Robles y Gómez de Olea, regidores, y Lorenzo Villegas y Diego de Collantes, llegaron a la Bañeza, como presos, por no haber querido obedecer los mandatos del Alcalde Mayor de León y dicen que cuando se les notificó su mandamiento a últimos de septiembre ya estaba sembrado, y además tienen alegado ante Chancillería que el término es suyo, que los mande soltar de la prisión en que los tiene, el 19 de enero.

Carta Ejecutoria del pleito de la Recierta de 1567



El 20 de febrero de 1560 se pronunció el A.M. por juez no competente y lo remitió a Valladolid, por lo que la ejecución del mandamiento de volverlo a pasto común quedó sin efecto.
A finales de ese año don Fadrique solicita 14 de diciembre de 1560 que se mande al A.M. que la ejecute, y reitera la solicitud en abril de 1561 que se vuelva a pasto común pues ya cesó la langosta. Pero la contestación del alto tribunal de Valladolid es que se pronunciaran sobre la vuelta a pasto común cuando se pronuncie la sentencia en el pleito principal.


En 4 de mayo de 1564 pronuncian sentencia de los Presidente y oidores de la Chancillería dando la razón al señor de Villarrín,

En el pleito que es entre don Fadrique de Carbajal, cuya diz que es la villa de Villarrín e Juan Çid su procurador de la una parte y el concejo, justiçia e rregidores de la villa de Villafáfila e Françisco Sánchez su procurador de la otra
Fallamos que la parte del dicho don Fadrique de Carbajal probó bien e cunplidamente su petiçión e demanda quanto a lo que de yuso se hara mençión, damos e pronunçiamos quanto a ello su yntençión por bien provada e que la parte de la dicha villa de Villafáfila çerca dello no probó sus apelaçiones e defensiones, damoslas e pronunçiamoslas por no probadas:
por ende que devemos declarar y declaramos la cañada de la rrefierta sobre que a sido este dicho pleito la propiedad e la juresdiçion cebil e creminal della ser del dicho don Fadrique de Carvajal e como tal se la debemos adjudicar e adjudicamos e condenamos a la dicha villa de Villafáfila que reduzga a pasto lo que de la dicha cañada ovieren ronpido y labrado e no lo tornen más a rronper ny labrar so pena de çinquenta myll mrs para la cámara e fisco de su magestad por cada vez que lo contrario hizieren e asimismo declaramos la dicha villa de Villafáfila e vezinos della poder pazer con todos sus ganados mayores e menores de día e de noche en la dicha cañada de la refierta y el dicho don Fadrique de Carvajal no les ponga enbargo ny ynpedimento alguno en ello so la dicha pena, y en quanto a lo demás pedido e demandado por parte de dicho don Fadrique de Carvajal cerca de los daños que se le an seguido devemos absolver e absolvemos a la dicha villa de Villafáfila y la damos por libre e quita dello e no hazemos condenaçion de costas e por esta nuestra sentençia definitiva asi lo pornunçiamos e mandamos.
El Liçendº Arpide. El Licendº Francº de Vera. El Licendº Aº Çapata.
Dada y pronunciada fue esta sentençia por los señores presidente y oidores de la Audª de su Mt, estando haziendo avdª pbcª en Valladolid a çinco días del mes de mayo de myll e quinºs e sesenta y quatro años.
Juan Ruiz.

Copia de la Carta ejecutoria de 1567 sacada en 1899


En 30 de septiembre de 1564, Alº Sánchez, escribano de Villarrín da testimonio de que en la Recierta, que está pegada con la dehesa y monte de Muélledes, araban la dicha Refierta, Alonso Barcial y Damián Toranzo, vecinos de Villafáfila y un mozo con unas mulas de la de Diego del Concejo, y la Roya con dos yugos de bueyes y lo pidió por testimonio Fco Cordero, vº de Villarrín, en nombre y como procurador de su señoría, estando presentes Alonso Sánchez, vº de Villafáfila y procurador de causas, y Juan Alvarez, vecino de Villarrín de Campos,

Nueva sentencia definitiva en grado de revista en abril de 1567

                                                            Sentencia de 1567

En el pleito que es entre don Fadrique de Carvajal, cuya diz que es la villa de Villarrín e Juan Çid su procurador de la una parte e el concejo, justiçia e rregidores de la villa de Villafáfila e Fernán Villar su procurador de la otra
Fallamos que la sentençia definitiva en este pleito dada e pronunçiada por algunos de nos los oidores de esta rreal audiençia de su magª de que por las dichas partes fue suplicada fue y es buena justa e derechamente dada y pronunçiada, e sin enbargo de las rrazones a manera de agravios contra ella dichas e elegadas la devemos confirmar e confirmamos e no hazemos condenaçion de costas e por esta nuestra sentençia difinitiva en grado de rrevista ansi lo pronunçiamos e mandamos.
El Licendº de Santillán Çifuentes. El Licendº Arpide. El Licendº Francº de Vera.
Dada e pronunçiada fue esta sentençia por los señores presidente y oidores de la audiençia de su mtª en audiençia publica en Valladolid a Veinte y dos días del mes de abril de mill e quyºs e sesenta e siete años. Juan Ruiz.


Apeo entre Villafáfila y Muélledes de 1580


Después de este pleito las relaciones entre ambos pueblos no volvieron a ser cordiales, no obstante se debieron seguir haciendo apeos y deslindes de los términos. Así en 1580 Pascual Cordero, en nombre y como mayordomo de del muy Ilustre Señor, don Alonso de Carbajal Ossorio, y Alonso Mayoral, alcalde ordinario, e Juan Fernández, regidor, de Villarrín, y Hernando Rodríguez, alcalde ordinario, de Villafáfila y Francisco de Villacorta, Jerónimo de Aguayo y Babilés Manso, regidores, lo empiezan en “estando a do diçen la encrucijada del camino que llevan de Otero al açeña y los de Benavente a Çamora,”  levantan 10 mojones hasta llegar a la punta alta de la Atalaya de la Recierta y se renovó un mojón donde empieza la Recierta de consentimiento. Allí el mayordomo de don Alonso de Carbajal requirió a la justicia de Villafáfila con la carta ejecutoria para que no se entremetan a amojonar la Recierta. Los de Villafáfila dicen que no renuncian a su derecho de tiempo inmemorial de amojonarla, que en ese momento sin perjuicio de su derecho se suspendía el amojonamiento de ese término, requerían a los de Villarrín que no alzaran los mojones de la Recierta sin llamarlos para ello. De momento suspende el acto y lo reanudan a do diçen el Torrejón, donde acaba la Recierta y empieça lo de Muélledes. Continúan hasta llegar al punto donde se unen Villarrín, Villafáfila y Otero.




[1] Hija de don Fadrique Ossorio y de doña Mencía de Guzmán, en quien había recaído el señorío de Villarrín y Muélledes antes perteneciente al Marqués de Astorga.

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